Este error bloquea tu negociación

Pregúntale a una niña quién es la mamá más guapa del mundo. ¿Qué crees que te contestará?
Pregúntale ahora a su amiguita. ¿Qué crees que te contestará?

¡No se ponen de acuerdo!

Es posible que una de las niñas, con cara de enterada, vaya decidida a preguntarle a su madre. “Mamá, ¿a que eres la más guapa del mundo? … díselo a mi amiga porque no se lo cree”.

Ambas piensan que la mamá más guapa del mundo es la suya. Normal. Hasta tu madre piensa que tú eres la persona más guapa del mundo.

¿Por qué te cuento esto?

Porque la mayoría se esfuerza en buscar argumentos para convencer a la otra parte cuando negocia. Eso no funciona.

Has oído bien. No funciona.

Argumentar y negociar no es lo mismo. Los argumentos no funcionan, salvo que conozcas el argumento de oro para convencer a una niña de que es tu madre la más guapa del mundo.

Argumentar te lleva al bloqueo. ¿Qué hacer entonces?

Tienes dos opciones.

  1. Busca el argumento de oro. Si lo encuentras me lo pasas, escribo otro libro y nos repartimos los royalties. 
  2. Busca en la página 74 de mi libro Negociar es fácil, si sabe cómo. En esa página tienes la herramienta para evitar los bloqueos que te cuestan dienro. En la página 74 tienes el paso concreto para liderar tu negociación.

Y sólo los negociadores profesionales usan la herramienta de la página 74. ¿No es raro?

Alejandro

 

Aquí Tienes Un Ejemplo Concreto De Chute De Energía Sin Fármacos.

A las 8 de la mañana del viernes me dieron este chute de energía.

Aquí lo tienes.

“Alejandro, llegué a ti por el libro Liderar Hoy con 4 Conversaciones. Ese libro cambió mi vida y mi forma de trabajar. Muchas gracias por transformar mi vida”.
Iván B. De Costa Rica

 

Es un ejemplo de chute del que te hablé en el boletín de hace unos días.

 

No todo es así.

 

Contrasta con este que otro mensaje que recibí hace cuatro días.

 

“Cantamañanas. Interrumpir tu newsletter unos días no va reducir el número de cretinos interesados en tu libro”.
Matías G.L. de España.

 

Para unos soy una inspiración, para otros soy un cretino cantamañanas. Depende lo que estén buscando.

 

Unos reconocen mi trabajo, otros me insultan. Depende lo que estén buscando

 

¡Ah!, una cosa.

 

Me gusta que estés apuntado, y también que no me insultes. Es la única condición que te pido por estar aquí.

 

Te lo digo porque no siempre estarás de acuerdo en todo lo que escribo. Leerás opiniones diferentes a las tuyas. Cuando leas algo que te moleste, piensa en esto:

Tener opiniones distintas no nos hace enemigos.
En un próximo boletín te contaré por qué todos los medios de comunicación polarizan tanto. Usan tu mecanismo interior para que saltes. Ese mecanismo se dispara porque te desagrada leer algo que no encaja con tu manera de ver.

 

Este boletín no busca agradar, busca claves para que metas menos la pata cuando negocias. Si quisiera agradar a todo el mundo sería político. Escribiría con ese nuevo lenguaje superfluo y machacón para contentar a todos.
Termino con esto.

Identifica las razones que te animen a realizar tu trabajo. No te entretengas con las personas que te quieren hundir como un ancla.
Ten un buen lunes.

Alejandro

PD. El libro que te menciono al principio es este: Cómo Liderar hoy con 4 Conversaciones 

PD. En unas semanas podrás comprar NEGOTIATOR: el juego de cartas para practicar la negociación. Lanzaré sólo 300 copias iniciales. Si lo quieres en preventa me lo dices y te apunto en la lista.

 

Esta Conocida Recomendación Para Negociar De Harvard Te Está Costando Dinero.

Hay bancos que me piden un presupuesto a sobre cerrado. Imagina la escena. El “comprador” abre los sobres y, ¿cuál crees que elige?

Pues eso. Compran baratijas.
¿Con qué criterio me va a elegir si no conocen el curso por dentro?

¿Sabes por qué eligen el más barato? Porque no tienen ni idea del servicio que están comprando. Piden varias ofertas, eligen la más barata, y no se la juegan con su jefe.

El boletín del 15 de marzo lo dediqué a esta otra clave: envías tu presupuesto si aceptan antes tu precio. Por eso no envío presupuestos a cualquiera.

Ahora viene la clave de hoy.

Elegir el presupuesto más barato no tiene nada que ver con negociar. Tal cual lo lees. No es negociar, es sólo elegir. Es el manoseado BATNA de Harvard. En cristiano, tu plan B.
Ejemplo. ¿Necesitas un fontanero? Fácil. Pides varios presupuestos y eliges el más barato. No sabes de fontanería. Te pasa lo mismo que a los compradores del banco.

En Harvard dicen que para ganar poder en una negociación pidas varios presupuestos. Elegir el baratillo no tiene nada que ver con negociar. Hasta un niño sabe elegir entre varios pasteles. Es más, puedes usar un dado para elegir. Que sale el uno, pues eliges el presupuesto uno. Que sale el dos…, bueno, creo que se entiende.

¿Y si no puedes elegir entre varios presupuestos? ¿Y si tu empresa te pide que negocies con ese único proveedor en concreto? ¿Y si no hay otros proveedores?

¡Vamos comprador!, ¿cómo negocias eso?, ¿a ver de qué te vale el BATNA ahora?

Otro ejemplo de risa. Te quieres casar con la persona de tu vida. Para ganar poder, tienes dos más «de repuesto» esperando en la iglesia por si te falla la primera.
Ten clara esta clave: negocias cuando no puedes elegir. Negocias cuando sólo tienes un único presupuesto. 
En la página 45 de “Negociar es fácil, si sabe cómo” tienes un capítulo entero que te habla de un embudo y de un cilindro. Los que ya lo habéis leído lo tenéis claro. Ganáis poder con el cilindro y no con BATNAS.
Puedes comprar el libro aquí.“Negociar es fácil, si sabe cómo”.

Disfruta del domingo.
Alejandro

PD. En unas semanas podrás comprar NEGOTIATOR: el juego de cartas para practicar la negociación. Lanzaré sólo 300 copias iniciales. Si lo quieres en preventa me lo dices y te apunto en la lista.