¿Es bueno quejarse para que te den una mejor solución?

La realidad nos dice que los clientes que se quejan obtienen mejores ofertas, y que los clientes que no se quejan, peores. En negociación quejarte no es suficiente.

Ejercicio. Estás en tu restaurante habitual con tu mejor cliente, lleváis esperando 15 minutos, y a pesar de tener reserva y llegar a la hora en punto, el camarero no te hace ni caso. Tu cliente se desespera. ¿Qué haces?

A. Te quejas al camarero.

B. Te quejas al encargado.

C. Le dices al camarero que te ponga unas cervezas gratis mientras esperas  que te preparen la mesa.

D. Les pides el libro de reclamaciones.

No te quejes solamente, propón además tu remedio. Con la respuesta c) avanzas con tu propuesta, diriges el diálogo, y la conversación versará sobre la solución que tú propones. Discutiréis si son una, dos o tres cervezas. Propón tu remedio porque será siempre mejor que el que te proponga el camarero. Si le preguntas “¿qué solución me va a dar?”, te contestará con un “no es mi problema”, o en el mejor de los casos “disculpe que no volverá a ocurrir”. No le lleves al camarero más problemas, le traes tu solución. La mayoría se queja porque es más fácil quejarse y esperar sentado a que sea el otro quien venga con la solución, que pensar una. Con frases al estilo “¡parece mentira!”, “¡esto no es serio!”, “¡nunca me había pasado nada parecido!”, “soy un buen cliente”, “usted no sabe quién soy yo”, sólo te desahogas y pones en alerta y a la defensiva al otro porque lo sentirá como un ataque. Si eres la persona que se queja, propón tu solución.

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Comentarios
  • Mariana Negrette
    Responder

    Para encontrar una solución para las cosas, la peor manera de comunicarse es quejandose, ya que reclamando o protestando por algo, no se llega a un acuerdo en lo absoluto, la mejor manera es hablando y que de ambas partes exista aclaramiento.

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